Ruptura
Religiosa: Reforma Y Contrarreforma
El mundo anterior a la Reforma
Los valores que inspiraron a la Iglesia durante la Edad Media fueron perdiendo vigencia frente al lujo en que vivían los papas durante el siglo XIV, por lo que se produjo un conflicto entre el deber ser de la Iglesia y la práctica misma de la fe. La Iglesia vendía prebendas y beneficios solo a las personas que podían comprarla, y quienes la criticaban acusaban que muchos obispos no habían pisado jamás sus obispados y recibían rentas, mientras la Iglesia cobraba.
En 1517 el Papa León X decidió erigir
la Basílica de San Pedro y para cubrir los gastos impuso las llamadas indulgencias,
que consistían en un mecanismo mediante el cual el Papa entregaba al creyente,
a través de un documento, gracia y perdón de sus pecados, y a cambio de esto,
el católico pagaba una cantidad de dinero determinada.”(en el mundo anterior a
la reforma, destacaban el abuso de poder en el orden eclesiástico y haciendo
mal uso de la fe de los creyentes incrementaban el dinero de la iglesia.)”
La Reforma de
Lutero
Lutero responde haciendo una crítica
total al sistema religioso: niega a los sacerdotes su papel de intermediarios,
propone la interpretación personal e individual de la Biblia, rechaza los
sacramentos como formulismos vacíos y afirma que es la fe y no sus obras la que
salva al ser humano.(Lutero se levanto en contra de la iglesia y expuso sus
procedimientos por lo cual lo llevo a ser excomulgado)
La Reforma fuera de Alemania
Luego de la muerte de Lutero en 1546,
los protestantes se hicieron más extremistas, destacándose entre ellos Ulrico
Zwinglio. Juan Calvino, en Ginebra, se convirtió en el más intransigente de los
luteranos, creando el calvinismo, que perseguía a todos aquellos que no
compartieran sus ideas.
Los países en los
cuales se expandió el calvinismo fueron Suiza, Holanda, Escocia
(presbiterianos), Inglaterra (puritanos), Francia (hugonotes). En España, en
tanto, se extendió el erasmismo.
La Contrarreforma
Como respuesta a la división de la Iglesia en todo el Norte de Europa, la Iglesia Católica comenzó un período de ajuste a los nuevos tiempos. El espíritu de la Contrarreforma se extendió Los cristianos que no aceptaron la reforma luterana, no abandonaron la idea de reformar la Iglesia Este Concilio duró hasta 1563 y fue uno de los instrumentos que sirvió para frenar el avance de los protestantes.






